sábado, 5 de octubre de 2013

La Caravana Aragonesa Universitaria por el Clima

El concepto de la Caravana Aragonesa Universitaria por el Clima es único en España. Estudiantes de las diferentes carreras de la Universidad de Zaragoza recorren, durante cinco días, distintas localidades de su comunidad con un mensaje muy claro: "juntos podemos mejorar el medio ambiente". Dentro del autobús que, en sus cinco ediciones ya ha recorrido veintiséis poblaciones aragonesas, los voluntarios comparten anécdotas y bromas. 


Todos van vestidos con un polo verde. Algunas veces los han confundido con un equipo deportivo "o nos han mirado mal porque piensan que somos una secta" -comenta entre risas Sara Illana, que ha vivido como voluntaria cuatro de las cinco Caravanas- "son imprescindibles muchas ganas y mucho compañerismo". Y es que el buen ambiente es la esencia de esta aventura donde hace falta tener don de gentes. Divididos en grupos se dirigen a los colegios, institutos, centros de la tercera edad y asociaciones de todo tipo con un mensaje de ahorro de agua, de energía, reciclaje y movilidad sostenible.


Pero la batalla más difícil la libran en la plazas de las distintas localidades. En una pequeña carpa y encuesta en mano, preguntan a cada vecino sobre sus prácticas para con el medio ambiente. Es una excusa que da pie a convencerles de que instalen bombillas LED o de que coloquen perlizadores en sus grifos. Y así, después de sus cinco ediciones, los números hablan por sí solos: alrededor de cuarenta mil personas han sido "abordadas" por los universitarios de verde.

El paso de la Caravana por los distintos municipios provoca que se dejen de consumir dos millones de kilowatios hora al año, lo que supone un ahorro de 300 mil euros para las familias. Estos datos proceden de la Oficina Verde, donde se gestó el proyecto, con Lucio de la Cruz como principal artífice. De forma espontánea, así es como surgen la mayoría de las grandes ideas y esta no fue una excepción. "Buscábamos una forma cercana de sensibilizar a la gente. Pero teníamos dudas porque no sabíamos si los universitarios iban a querer ponerse el polo verde o llevar colgada la acreditación", cuenta Lucio. Desde la primera Caravana hasta ahora, han pasado casi 300 jóvenes.


Superados los miedos iniciales, se ha convertido en un éxito y no solo por su poder de convocatoria. Con solo dos años de vida, recibió el Premio Medio Ambiente de Aragón 2010 en categoría universitaria. "Hacemos una pequeña contribución, con un gran entusiasmo. Porque si dieran un premio a la ilusión, lo ganarían los voluntarios que hacen posible todo esto", afirma Lucio de la Cruz, jefe de la Oficina Verde y persona de referencia para este proyecto. En palabras del Rector de la Universidad de Zaragoza, Manuel López, "si hubiera una medalla al buen hacer en la Universidad, sería para Lucio". Coordinadores, voluntarios, patrocinadores, vecinos de las localidades por las que pasa la Caravana... todas las piezas son necesarias para otorgar al cuidado del medio ambiente un protagonismo absoluto durante cinco días. Una convivencia que convierte a la Caravana Aragonesa Universitaria por el clima en algo más que una buena causa. Sus frutos son el inicio de amistades, el trabajo en equipo y la convicción de que hay jóvenes que regalan su tiempo para hacer de La Tierra un sitio mejor. 


1 comentario:

  1. Gracias por darle más difusión al proyecto. Están abiertas las inscripciones de la VII Caravana. Un saludo de un voluntario que lleva seis ediciones.

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