viernes, 6 de diciembre de 2013

Madiba, la coherencia


Adiós, Madiba. 

Hoy el mundo llora su muerte, los políticos se deshacen en halagos, ¡hasta la bandera de la Casa Blanca ondea a media hasta! Podría darme esperanza, pero me da pena. Ojalá cada uno de los dirigentes que han expresado su pésame por tamaña pérdida, tuvieran una milésima parte de su coraje para luchar, verdaderamente, por un mundo mejor. Con distintos métodos en las distintas etapas de su vida -larguísima, intensa, en un país donde la esperanza de vida es hoy de 53 años, según UNICEF- siempre bajo unos ideales claros e inamovibles.  No hay que olvidar que Mandela fue un guerrillero. Que, pese a permanecer casi tres décadas en la cárcel, nunca fue considerado un preso de conciencia. Y así lo dijo en una ocasión: "No quiero ser presentado de forma que se omitan los puntos negros de mi vida". Supo perdonar, supo reconciliar, supo unir en la diversidad y adversidad. Eso le engrandece. Ojalá hubiera muchas personas así: coherentes, porque sus bellos discursos iban sincronizados con sus actos. No como todas estas figuras públicas que ahora lo definen, literalmente, como un "ejemplo a seguir" mientras hacen todo lo contrario en su día a día. Por eso el mundo no cambia, por eso África sigue siendo el continente olvidado. El mundo está enfermo de incoherencia.


Pese a que dar mis opiniones no es el objetivo de este blog, hoy hago una excepción. Porque el baobab es el símbolo de África y Madiba ha dedicado su vida a luchar por el bienestar de su continente, este baobab está de luto. Por ser luz de esperanza en este mundo incoherente, descanse en paz.

Foto: Reuters

viernes, 11 de octubre de 2013

La magia del 11 de octubre



La tarde del 11 de octubre en Zaragoza es especial. Todo se prepara para la celebérrima ofrenda a la Virgen del Pilar, pero no es lo único. En el ambiente se respira la fiesta, la alegría, la emoción. Una víspera que es dulce gracias a sus gentes: artistas callejeros, peñistas, artesanos... autóctonos y forasteros que aportan imaginación y talento a las calles del centro de la ciudad. Para los que no tenéis la oportunidad de estar por tierras mañas, esto es un trocito de lo que se ha visto esta tarde. Y, ¡felices fiestas a todos!





























sábado, 5 de octubre de 2013

La Caravana Aragonesa Universitaria por el Clima

El concepto de la Caravana Aragonesa Universitaria por el Clima es único en España. Estudiantes de las diferentes carreras de la Universidad de Zaragoza recorren, durante cinco días, distintas localidades de su comunidad con un mensaje muy claro: "juntos podemos mejorar el medio ambiente". Dentro del autobús que, en sus cinco ediciones ya ha recorrido veintiséis poblaciones aragonesas, los voluntarios comparten anécdotas y bromas. 


Todos van vestidos con un polo verde. Algunas veces los han confundido con un equipo deportivo "o nos han mirado mal porque piensan que somos una secta" -comenta entre risas Sara Illana, que ha vivido como voluntaria cuatro de las cinco Caravanas- "son imprescindibles muchas ganas y mucho compañerismo". Y es que el buen ambiente es la esencia de esta aventura donde hace falta tener don de gentes. Divididos en grupos se dirigen a los colegios, institutos, centros de la tercera edad y asociaciones de todo tipo con un mensaje de ahorro de agua, de energía, reciclaje y movilidad sostenible.


Pero la batalla más difícil la libran en la plazas de las distintas localidades. En una pequeña carpa y encuesta en mano, preguntan a cada vecino sobre sus prácticas para con el medio ambiente. Es una excusa que da pie a convencerles de que instalen bombillas LED o de que coloquen perlizadores en sus grifos. Y así, después de sus cinco ediciones, los números hablan por sí solos: alrededor de cuarenta mil personas han sido "abordadas" por los universitarios de verde.

El paso de la Caravana por los distintos municipios provoca que se dejen de consumir dos millones de kilowatios hora al año, lo que supone un ahorro de 300 mil euros para las familias. Estos datos proceden de la Oficina Verde, donde se gestó el proyecto, con Lucio de la Cruz como principal artífice. De forma espontánea, así es como surgen la mayoría de las grandes ideas y esta no fue una excepción. "Buscábamos una forma cercana de sensibilizar a la gente. Pero teníamos dudas porque no sabíamos si los universitarios iban a querer ponerse el polo verde o llevar colgada la acreditación", cuenta Lucio. Desde la primera Caravana hasta ahora, han pasado casi 300 jóvenes.


Superados los miedos iniciales, se ha convertido en un éxito y no solo por su poder de convocatoria. Con solo dos años de vida, recibió el Premio Medio Ambiente de Aragón 2010 en categoría universitaria. "Hacemos una pequeña contribución, con un gran entusiasmo. Porque si dieran un premio a la ilusión, lo ganarían los voluntarios que hacen posible todo esto", afirma Lucio de la Cruz, jefe de la Oficina Verde y persona de referencia para este proyecto. En palabras del Rector de la Universidad de Zaragoza, Manuel López, "si hubiera una medalla al buen hacer en la Universidad, sería para Lucio". Coordinadores, voluntarios, patrocinadores, vecinos de las localidades por las que pasa la Caravana... todas las piezas son necesarias para otorgar al cuidado del medio ambiente un protagonismo absoluto durante cinco días. Una convivencia que convierte a la Caravana Aragonesa Universitaria por el clima en algo más que una buena causa. Sus frutos son el inicio de amistades, el trabajo en equipo y la convicción de que hay jóvenes que regalan su tiempo para hacer de La Tierra un sitio mejor. 


Bienvenidos

¡Queda inaugurado este baobab! Aquí me reúno con cualquiera que tenga una historia que contarme. Y, puestos a imaginar un sitio, ¿por qué un baobab? Es uno de los árboles más hermosos y curiosos del planeta. Alto, robusto, sagrado para algunas tribus. Dice la leyenda que desafió a los dioses con su vanidad y estos le castigaron, por lo que sus ramas miran al cielo, como suplicando clemencia. Todavía hoy, el agua que almacena en su tronco hace de él un elemento importantísimo para los pueblos cercanos y su sombra dibuja el perfecto punto de encuentro para  que las gentes compartan sus vivencias.



¡Ah!  Y quien duerme debajo de uno, vuelve a África. Yo quiero volver.